
La verdad es que nunca he conocido a alguien que se haya suicidado y la verdad no se si sea cierto eso de que hacen cartas o notas (supondré que si) pero en fin, si algún día me llegara a suicidar mi carta diria mas o menos esto...
Querida vida, en realidad nunca fuimos amigas, de hecho había veces en las que no te soportaba. Pero así como esas veces también hubo momentos en los que te amé, sin embargo he decidido que es tiempo de dejar de frecuentarnos. Simplemente porque estuvimos juntas el tiempo suficiente y debes dejarme ir.
Por el respeto que te tengo decidí alejarme de ti de una manera boba y original, así no diran que solo fuiste algo más, algo sin sentido para mi.
Me voy sin haber hecho ciertas cosas que alguna vez me dieron curiosidad. Como dispararle a alguien, hacer una bomba casera.. Bueno cosas que ciertamente no estan bien vistas en este lugar lleno de gente a la cual llamamos sociedad. También siempre quize volar una avioneta, tener 8 hijos y podría seguir pero para que mencionar mis sueños, ahora palabrería sin sentido.
Hay ciertas personas a las que me gustaría mencionar, la lista es corta y sin embargo no pondré nombres ya que no quisiera causar discordia entre mis conocidos. Ja, aún en estos momentos previos a decir adios puedes ver que no he perdido mi sentido del humor. Es raro como la gente siempre me dijo que madurara y decidí no hacerles caso, ¿Para que? me la pasaba bien riendo de casi cualquier cosa. En fin, aquellas personas que mencione previamente, quiero agradecerles porque ustedes significaron algo para mi y no espero que entiendan porque los dejo. No quiero que lloren porque yo estoy bien con la decisión que tomé. Me voy en paz conmigo misma y con mis asuntos resueltos. No espero que nadie me extrañe ni me mencione despúes. Llegué sola al mundo y así me voy de el.
Contigo vida pasé desapercibida, fui invisible porque yo quize ser invisible. Nunca me interesó ser el centro de atención, ni siquiera valía la pena serlo. Amé, lloré, me divertí, me aburrí, aprendí y enseñé. Te usé y te aproveché.
Siempre me gustaron esas cosas sencillas que me mostrabas. Como la vez que vi a aquel señor limpiando su casa en ropa interior, o cada que me hacías mirar al cielo para encontrar la luna, cuando me mostrabas todos los colores que aparecían en un atardecer. Por ese tipo de cosas valió la pena que compartieras tu tiempo conmigo.
No te odio a ti, odio lo que la gente hace contigo. Odio ese sentimiento de superioridad que tiene la raza humana. Odio esa falta de repeto que te tienen, en si mismos y en los demás. Probablemente al terminar yo contigo piensen que fui de esas personas a las que no le importaste nunca y no es asi, solo que ya no puedo estar rodeada de semejantes seres. Lo aguanté lo más que pude pero no puedes exigirme mas. Estoy cansada.
Ya ando debrayando y no estoy muy segura que quien lea esta carta la entienda bien. No tengo nada que dejarle a nadie. Solo aquellas cosas que pudieron aprender de mi. Aquellos errores mios que también le sirvieron a alguien mas. Y algunos recuerdos, buenos o malos.
Así me despido de ti, no cansandome de agradecerte por todo. Gracias.