viernes, 20 de agosto de 2010

La buena vibra




Tenía la idea de empezar mi poste con algo como "Escribo esto desde mi colchon nuevo" Pero lamentablemente no pude poner hoy mi colchon nuevo en la cama así que escribo este poste desde mis 2 colchones viejos y abollados; y a pesar de eso estoy sumamente feliz ¿Porque? No tengo idea. Probablemente inhalé mucho smog o algo. No, la verdad tengo una teoría y les contaré la historia de mi día para que la sepan.

El día de hoy 20 de Agosto del 2010 fué como uno de los mejores días que he tenido y todo comenzó en la mañana cuando me desperté despertaron como a las 7:30 a.m. (terrible hora para despertar). Me vestí (no, no me bañe ¿y?) y me fui con mi madre a una plaza, tenía que estar en la escuela a las 12 para un trabajo así que para llegar puntual perdí un rato el tiempo en el auto. Cuando de repente mi padre me llama y me dice "Si quieres dile a tu mamá que te de dinero para que te compres un café y un panecito en el Starbucks". Lo dudé por unos minutos (já) y accedí. Baje y me forme en una fila medio larga, esperé mientras escuchaba el disco de Toxicity (bueno) y entonces veo a una chica de las que atendían ofreciendome un pedacito de quiché mientras esperaba. Lo vi, lo olí, lo probe. Estaba rico, muy rico (lo ame en realidad pero no queria sonar tan desesperada a comer uno de nuevo) y seguí mi camino hacia el mostrador. Llegué y pedí mi panecito de quesos y un chocolate frío. Me esperé a que llamaran mi nombre, cogí mis cosas y me senté en una mesita en donde pudiera observar a la gente. Ya sentada empezé a comer, pensando en lo rico que estaba el panecito, el chocolate, en la gente que extrañamente se ponía a platicar con los desconocidos.

Normalmente hubiera estado esuchando música y comiendo. Pero esta vez decidí que podía no "enagenarme" y ver lo que pasaba en el mundo (bueno a mi alrededor). De repente una señora, como una abuelita estornudó en la mesa de al lado y amablemente le dije "salud", volteó y me dió las gracias. Seguí comiendo, de repente la señora se paró, ya se iba, y me dijo "hasta luego señorita, buen provecho" dije "gracias, hasta luego" siguió su camino, yo terminé de comer y me fuí a la escuela.

No me pasó nada interesante en la escuela. Vi las mismas caras de siempre, algunas que no había visto en mucho tiempo y todo parecía igual que todos los días excepto que yo sentía una rara explosión de felicidad. Todo el día estuve alegre, entré a mi clase de matemáticas y lo entendí todo (claro porque puse atención) además de que me pusieron una participación en mi cuaderno y esto sonará medio torpe pero me sentí orgullosa (un poco de cambio pero al fin y al cabo cambio) comí un poco mas de panecito de starbucks, comí unos tacos dorados que cuestan $12 con Doña Pelos y estan bien ricos, vi a los chicos que me gustan, me corrieron extrañamente de una cafetería por andar comiendo garnachas (pero no me corrieron de a escobasos eh no se crean, la señora amablemente me dijo que odia a los de los puestos porque no pagan y yo comprendí que no quería que me comiera en su cara esas delicias de la calle así que me pare en la banqueta a comer), fui por un churro y tuve una larga y buena conversación con una amiga.

Después de todo lo que pasó en mi día aun yo feliz me preguntaba ¿porque tanta felicidad? así que realize una teoría. Gracias a mi amabilidad con la señora, la señora también fue amable conmigo, me pasó la buena vibra. Me hizo el día. Es extraño que la gente sea amable con los demás y cuando pasa no te la crees pero te sientes bien. Bueno siempre ando generalizando todo y tal vez no sea el caso de todos, pero yo soy de las personas que si ven algo como un señor semidesnudo barriendo mientras baila me da risa y me alegra que las personas sean felices y que no anden malvibrando al mundo. El mundo necesita mas señores de esos, mas señoras que sean amables al retirarse de una mesa, mas personas que cedan el paso , mas personas que dejen sentar a alguien mas en el autobús, mas personas que les importe algo mas que su yo.

En fin, al final del día esperaba llegar y dormir en mi nuevo colchon pero no se pudo. Mañana será.